Cómo cultivar patatas








Cultivar patatas
















Variedades de patatas

Patata Agria

Patata Baraka

Patata Desiree

Patata Jaerla

Patata Kennebec

Patata Monalisa

Patata Red Pontiac

Patata Spunta

Patata (Solanum tuberosum L.)

CARACTERÍSTICAS

Planta herbácea, de unos 50-60 cm de altura, anual por sus órganos aéreos y vivaz por los tubérculos, de tallo generalmente compacto, erguido, más o menos cuadrado, velloso y anguloso.
Las hojas son compuestas, imparipinnadas, formadas por foliolos ovales entre los cuales se suelen encontrar pequeñas expansiones foliáceas semejantes a foliolos más pequeños. Las flores son de color blanco, rosado o violáceo, según las variedades.
Forma un fruto en baya, que es pulposo, con dos lóculos o cavidades y numerosas semillas, que son blancas, aplastadas y reniformes.Los tubérculos de las patatas son de color blanco, amarillo, violeta o rojo, de formas redondas u oblongas, regulares o irregulares, con yemas en depresiones más o menos profundas.

ADAPTABILIDAD Y EXIGENCIAS DEL CULTIVO

Como norma general puede afirmarse que le son beneficiosos los ambientes frescos y le perjudican las condiciones cálidas y de aridez.
La temperatura demasiado baja acompañada de heladas, es un condicionante, pues aunque la planta no llegue a morir, la producción es escasa. No conviene que bajen de 2 ºC.
Los suelos más apropiados son los neutros o ligeramente ácidos, de textura media o suelta, con buen contenido en materia orgánica.

SIEMBRA DE LA PATATA

patata de siembra

Fecha de siembra de la patata

Sembrar patatas de marzo amayo


Datos de la semilla

Profundidad siembra: 8 cm
Unas 40.000 plantas por ha

Marco de siembra de la patata:

Entre filas: 60-80 cm
Entre plantas: 30-50 cm



Patata prebrotada de Semillas Clemente

¿Qué es patata de siembra certificada? : Es aquella que procede de cultivos controlados por los Servicios Oficiales correspondientes, y exclusivamente destinados a patata de siembra. Se cultivan en zonas específicas con baja infección o riesgo vírico.
¿Qué es prebrotada? : parte de patata de siembra certificada R-1 (clase A) del calibre 28/35, la cual se pregermina en cámaras especiales con luz y calor. Cuando salen los pequeños brotes se sacan de las cámaras y seleccionan, para inmediatamente envasarlas en cajas de 100 unidades.
¿Por qué es mejor plantar patata de siembra prebrotada?: Todas las patatas se seleccionan después de su pregerminación, y se eliminan aquellas que no han brotado o presentaban alguna anomalía. Por tanto la semilla que plantarás brotará y vegetará de forma uniforme.
Se favorece además el crecimiento precoz y por tanto se adelantará el cultivo con respecto a utilizar una patata convencional.
La patata de siembra certificada y prebrotada ofrece un tubérculo sano en cuanto a enfermedades y plagas, además de brotes bien distribuidos en su superficie, y es el punto de partida ideal para obtener una buena cosecha de patata.



CULTIVO, CUIDADOS Y RECOLECCIÓN DE LA PATATA

siembra patata
recolectar patatas

Cultivo de la patata

La plantación se realiza sobre caballones, situando los tubérculos a 8-10 cm de profundidad en cara sur de los caballones para conseguir una mejor brotación.
La patata pregerminada previamente ofrece una mayor rapidez de brotación, mayor vigor vegetativo, se consigue una anticipación de la cosecha unos 15 a 20 días, así como un mejor y más rápido arraigo.


Cuidados de la patata

• Las labores con azada o cultivador que se dan para mantener el terreno mullido, aireado y fresco, y eliminar las malas hierbas. Se deben realizar muy superficiales para no dañar las raíces, y han de suprimirse cuando el cultivo tiene la parte aérea muy desarrollada, y por tanto se cierra la vegetación.
• Riegos. En el período de tuberización y engrosamiento de los tubérculos, aumentan las necesidades de agua para conseguir una buena cosecha, por lo que no debe faltar humedad en los caballones desde el inicio de la tuberización hasta por lo menos 4 semanas después.
• La destrucción de matas antes de proceder a la recolección es una labor recomendable si se va a recolectar con maquinaria.
• AbonadoA medida que va creciendo la planta, se debe ir acollando tierra para favorecer su desarrollo radicular, además de ir eliminando el nacimiento de pequeñas hierbas que compitan con el cultivo. A lo largo del cultivo, podemos seguir actuando en el abonado. En el caso del nitrógeno ya hemos hablado y se realizará de una sola vez en la preparación del terreno o sobre el caballón al principio del cultivo.
Otros dos elementos a tener muy en cuenta son el fósforo y la potasa. El primero actúa a favor del desarrollo de la raíz con la mejora que ello supone en la precocidad y formación de tubérculos, además de evitar el ennegrecimiento interno de la propia patata. El segundo ayuda de forma decisiva en la formación de fécula además de proporcionar a la planta una mayor resistencia a heladas, sequía, enfermedades y al final favorece la conservación del tubérculo.


Recolección de la patata

A finales de verano o ya en otoño, según la variedad, fecha de plantación y zona de cultivo, la plantas empiezan a toman un color amarillento y se vuelven quebradizas. Llega el momento de la recolección.
Para ello y con ayuda de una azada, se procede de forma cuidadosa, para no dañar los tubérculos, a desenterrarlos dejándolos un par de días o tres al aire libre para que se sequen. Y una vez secos, se almacenan bajo cubierto en un lugar fresco y seco.
En el mercado, las patatas se encuentran ya lavadas y limpias. Pero a nivel particular, es conveniente guardarlas tal y como se recogen del campo; con tierra pero seca. Si se lavan, además del trabajo que ello lleva, existe la posibilidad de facilitar su pudrición, sobre todo si les hemos causado heridas involuntarias durante el desenterrado.




PRINCIPALES PLAGAS Y ENFERMEDADES

PLAGAS – Escarabajo de la patata (Leptinotarsa decemlineata). Es la plaga más popular de la patata. Se trata de un insecto procedente de Estados Unidos. El adulto tiene forma oval, siendo de color amarillento en unas partes y rojizo en otras con manchas y rayas negras. Los huevos son de color amarillo con forma alargada, siendo su tamaño mayor de un milímetro. Los huevos se agrupan y se fijan por uno de sus extremos al envés de las hojas de la patata. Las larvas desarrolladas miden entre 10 y 15 mm de longitud, siendo su cuerpo de color rojizo con una doble fila de manchas negras en ambos costados del abdomen. Los daños son producidos por los escarabajos y por sus larvas, llegando a destruir las hojas, brotes y tallos tiernos, dando lugar a la paralización del desarrollo de los tubérculos. Los ataques producidos no influyen en la calidad de la patata, que sigue siendo apta para el consumo, sino sólo en la cuantía de la cosecha. Su control es mediante los tratamientos con insecticidas poco antes de que las larvas causen mucho daño. Entre las materias activas recomendadas están Lambda Cihalotrin, Carbaril, Deltametrín, Napropamida, Benfucarb y Betaciflutrín.
– La Polilla de la patata (Phtorimaea operculella). Es una pequeña mariposa de 7-9 mm de longitud que inicia su ciclo realizando la puesta de huevos sobre los montones de patatas recién recolectados. Sus larvas realizan galerías en el interior de los tubérculos, afectando de forma negativa a la calidad de los mismos. Su control comienza con la siembra profunda, aporcar bien y mantener el suelo bien regado y sin malas hierbas. Emplear patatas de siembra libres de polillas. Realizar los tratamientos con insecticidas en vegetación cuando se vean volar los adultos. Y retirar lo antes posible la patata del campo. Entre las materias activas están Deltametrín, Carbaril, Clorpirifos, Diazinon y Endosulfan.
– Gusano de alambre (Agriotes sp.). Es un gusano que mide alrededor de 20 mm de longitud y poseen un cuerpo duro que les proporciona cierta rigidez. El gusano inverna en las capas profundas del suelo y en primavera llega a la zona radicular. Los tubérculos atacados presentan pequeñas oquedades, pero en ataques tempranos el tejido cicatriza alrededor del agujero de entrada. Para su control aplicar insecticidas al suelo en el momento de la siembra. Y entre las materias activas se encuentran el Benfuracarb, Cadusafos y Clormefos.
– Gusanos grises (Agrotis sp.). El insecto adulto realiza la puesta en primavera sobre las hojas de patata o malas hierbas o en el suelo. La larva mide alrededor de 4 mm de longitud, se alimenta por la noche destruyendo la zona del tallo, y como consecuencia la planta muere rápidamente. La oruga también se alimenta del tubérculo, en el que el daño se manifiesta por las oquedades que deja en las zonas comidas. Para su control, utilizar insecticidas a base de Deltametrín.
- Pulgones. Existen cinco especies de pulgones que se reproducen frecuentemente sobre el cultivo de la patata, aunque puedan o no convivir en la misma zona. Además del daño que producen al chupar la savia de las plantas y la presencia de fumagina (una especie de tizne), causan graves daños como transmisores de virosis. Entre ellos se encuentra el pulgón del aliso (Aphis frangulae), pulgón estriado de la patata (Aulacorthum solani), pulgón del melocotonero y de la patata (Myzus persicae), pulgón verde y rosado de la patata (Macrosiphum euphorbiae) y el pulgón de los gérmenes de la patata (Rhopalosiphoninus latysiphon). Tratamientos con productos a base de materias activas como: acefato, etiofencarb, fosfamidón, imidacloprid, metamidofos, pirimicarb, malatión metomilo e insecticidas pertenecientes al grupo de los piretroides.
– Nemátodos. Son gusanos de pequeño tamaño, inapreciables a simple vista que se alimentan a expensas del sistema radicular de la patata. Gran parte de su ciclo de vida transcurre en la planta, estando temporalmente en el suelo en estado de reposo. Producen el debilitamiento de la planta, dando lugar a un enanismo, amarillamiento y una disminución en la producción. Como control, no emplear patatas de siembra procedentes de zonas infectadas o que no estén certificadas por algún servicio oficial de control. Clemente Viven garantiza su sanidad a este respecto. Realizar rotaciones de cultivos de manera que pase el mayor tiempo posible entre un cultivo de patata y otro. Utilizar semilla certificada pos pasaporte fitosanitario CE.




ENFERMEDADES
Entre las enfermedades que pueden aparecer en el cultivo o almacenaje de la patata destacamos:
– Mildiu o tizón tardío (Phytophtora infestans). Se trata de la enfermedad más importante que afecta al cultivo de la patata. La infección se produce al descender las temperaturas e incrementarse la humedad, aunque también es necesario un aumento de las temperaturas para la germinación de las esporas del hongo. Los síntomas son unas manchas de color verde situadas cerca de los bordes de las hojas, que evolucionan a color negro y se diseminan hacia el tallo. Si el ataque es muy fuerte puede incluso afectar a los tubérculos, dando lugar a podredumbres.
Su control para los tubérculos consiste en la recolección y eliminación de los afectados antes de almacenarlos. Durante el almacenamiento que la ventilación sea la adecuada, manteniendo la temperatura lo más baja posible. Y en cultivo con la aplicación de funguicidas protectores a base de materias activas como Azufre micronizado + Carbaril + Oxicloruro de Cobre, Captan, Benalaxil + Cimoxanilo + Folpet, Cimoxanilo + Propioneb, Oxoicloruro de cobre, Mancozeb, etc.
– Negrón de la patata (Alternaria solani). Esta enfermedad suele afectar a los tallos y hojas de la patata y en menor medida a los tubérculos. La infección comienza en las hojas más viejas, dando lugar a pequeñas manchas circulares que van oscureciendo a medida que crecen. En ocasiones las lesiones presentan anillos concéntricos de color variable entre marrón oscuro y negro. El desarrollo de la enfermedad tiene lugar durante los periodos de humedad y sequía de forma alternativa. Para su control, realizar una rotación de cultivos amplia, dejar que los tubérculos maduren bien antes de la recolección para evitar heridas durante la cosecha, mantener durante todo el ciclo del cultivo una buena nutrición mineral, y aplicar fungicidas de forma preventiva del tipo Mancozeb, Folpet, Difenoconazol y Captan por ejemplo.
– Viruela de la patata (Rhizoctonia solani). Esta enfermedad tiene una amplia distribución geográfica, pues se localiza en cualquier zona donde se cultiven patatas. En los tubérculos aparecen unas pústulas parduzcas que posteriormente evolucionan a podredumbres. Los daños más graves se producen en primavera, después de la siembra; ya que el hongo ataca los brotes subterráneos retrasando su emergencia. En los campos de cultivo se observa el nacimiento y crecimiento desigual de las plantas, por tanto se produce una disminución del rendimiento. Su control con medidas como el establecer rotaciones amplias, si se prevé una elevada humedad del suelo y temperaturas bajas, se aconseja sembrar superficialmente para acelerar la emergencia.
– Fusarium solani. Este hongo afecta al cultivo de la patata provocando tres problemas fundamentales: marchitez en la planta comenzando por un amarillamiento de las hojas inferiores; pudiendo aparecer hasta una podredumbre en la corteza de la parte subterránea del tallo, podredumbre seca en los tubérculos de almacenaje en las lesiones que se inician en las heridas extendiéndose lentamente, y podredumbre del tubérculo madre sembrado infectadas a través de las heridas. Para su control emplear material vegetal sano, establecer una rotación de cultivos amplia, evitar heridas durante la recolección y almacenaje y mantener la ventilación adecuada y la humedad relativa elevada durante el almacenaje.
– Moho gris (Botrytis cinerea). Esta enfermedad se observa en condiciones de humedad elevada y temperaturas frescas. Produce una necrosis rodeada de un halo verde muy pálido en el haz de las hojas, pudiendo extenderse hacia las flores que acaban desprendiéndose y pudriendo la superficie del haz. En su control aplicar fungicidas durante el ciclo del cultivo a base de Captan, Cimoxanilo + Folpet, Diclofluanida + Oxadisil, Folpet, etc.
– Antracnosis (Colletotrichum coccodes, C. trifolli). Esta enfermedad produce manchas grises sobre los tubérculos y un amarillamiento del follaje que acaba en una marchitez. Se observa sobre todo en suelos arenosos, con débil o excesivo contenido en nitrógeno, mal drenados y con elevadas temperaturas. Para su control mantener una fertilización adecuada, realizar rotaciones cada tres años como mínimo y emplear fungicidas cuyas materias activas sea del tipo Oxicloruro de Cobre + Zineb, Captan, Mancozeb + Oxicloruro de Cobre + Zineb, Mancozeb + Metalaxil, Folpet + Sulfato Cuprocálcico, Folpet, etc.
– Pie negro (Erwinia carotovora). Se trata de una bacteria que produce numerosas pérdidas en la mayor parte de los países productores; se encuentra en la superficie de los tubérculos y en condiciones idóneas produce la podredumbre del material vegetal antes de la emergencia de las plántulas, avanzando hasta el tallo. Durante la conservación, en contacto con el aire producen un ennegrecimiento del contenido celular, desprendiendo un olor nauseabundo característico. Su control se basa principalmente en emplear material vegetal libre de esta enfermedad, evitar plantar en suelos fríos y húmedos, impedir el riego excesivo, mantener una higiene rigurosa en el campo (eliminar residuos de plantas, desinfectar la zona de almacén, limpiar bien las herramientas y maquinaria agrícola), manipular cuidadosamente la patata durante la recolección, recolectar con tiempo seco para facilitar el secado y la cicatrización de heridas, realizar amplias rotaciones de cultivos…
– Marchitez bacteriana (Pseudomonas solanacearum). Es una bacteria y ocasiona importantes pérdidas cuando no se controla adecuadamente. Los síntomas que provocan son la marchitez, enanismo y amarillamiento del follaje en cualquier estado de desarrollo del cultivo. Se puede identificar si se realiza un corte transversal en el tallo y se observa la presencia de pequeñas gotas brillantes de color castaño grisáceo que exudan del corte. En el tubérculo el síntoma de la enfermedad se manifiesta con círculos marrones al hacer un corte transversal. Para su control el emplear material vegetal certificado, realizar rotaciones de cultivos amplias evitando el cultivo de otras solanáceas que sirven de hospedantes, etc.
- Virosis Por último, podemos mencionar algunos tipos de problemas de carácter virótico. Son difíciles de detectar y siempre la mejor solución es eliminar las plantas afectadas.


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